Es una enfermedad de
la infancia, muy contagiosa, que ataca a las vías respiratorias y se
caracteriza por típicos accesos de tos. La frecuencia de la enfermedad es mayor
en el invierno.
Agente etiológico
El agente causal es
el Haemophilus pertussis, bacilo esférico (cocobacilo). Al
producirse los primeros síntomas los gérmenes se agrupan en la mucosa
respiratoria.
Contagio
Por tratarse de una
enfermedad sumamente contagiosa, el contagio se realiza por vía directa,
principalmente por las gotitas de Flügge, o por vía indirecta, mediante objetos
contaminados.
La contagiosidad es
mayor durante la fase inicial catarral, antes que se declaren los accesos de
tos. Esto contribuye a aumentar el contagio.
Síntomas generales
Después de una
incubación de alrededor de dos semanas se inicia el período catarral, que se
confunde con un resfrío común. Estos síntomas duran de diez a catorce días
para continuar con el período convulsivo, que se caracteriza por los
inconfundibles accesos de tos, a causa de los cuales el niño queda exhausto y
fatigado, y con dificultades respiratorias. Estos accesos en algunos casos van
acompañados de vómitos. La complicación más común es la neumonía.
Tratamiento
Es fundamental el
aislamiento del paciente en la fase catarral del proceso, aunque esto resulta
difícil porque el diagnóstico precoz es casi imposible por su similitud con el
resfrío común.
Una vez desencadenada
la enfermedad es conveniente una buena desinfección para evitar el contagio de
otros niños, ya que el de los adultos es muy raro.

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